
Hace un tiempo decidí dejar de sentir, olvidarme de todo lo que me hace ser yo, vivir con cruda sorpresa, y soñar, especialmente decidí dejar de soñar. Ahora me retracto. Ahora se que si no sigo con lo único que me queda, voy a terminar mas vacía de lo que me sentí. Y no puedo vivir con eso. No puedo seguir cada día fingiendo ser realista, pretendiendo que todo venga a su debido tiempo y dejándome llevar por lo que sea que el mundo me sirva en su bandeja d plata. Yo tengo opinión, yo se lo que quiero, yo no me voy a resignar.
Si, me caí un par de veces. Si, dolió. Mucho. Pero no voy a soportar mas ser la que se deja empujar por lo que no le hace bien y cree que si se queda ahí abajo nadie lo va a notar.
¿Y que si me paso el día inventando historias que nunca van a ser reales? ¿Y que si confío en la gente que después me va a destrozar? No me pienso rebajar a hundirme en cobardía. No voy a ser más esa persona sin fuerzas que se deja llevar y con un incesante exceso de autocompasión.
Quiero seguir soñando, quiero dejarme caer al mundo y levantarme con una sonrisa, alucinar voces que me cuentan sus problemas de actitud, despertarme gritando incoherencias para cambiar la monotonía, cambiar de dirección cuando camino guiada solo x mi curiosidad, debatir con mi consciencia sobre que paso dar antes de bajar a la realidad, inventar cuentos en mi cabeza y reírme de mi propia estupidez cuando me equivoco. Hoy vuelvo a ser yo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario