El acostado sobre la almohada, ella en la punta de la cama. Inmerso en su cara él le dijo que su boca era como una mariposa, ella como respuesta se mordió los labios. Le dijo que sus ojos brillaban cuando la miraba, y ella como respuesta puso una cerradura en sus parpados. Con calma y media sonrisa en la boca, levanto su cuerpo y estiro la mano. Con un dedo desato sus ojos y con la base de su mano relajo sus labios. Le dijo que la amaba, y finalmente ella se trago su pena autoflagelada, y cedió a ser adorada.




