miércoles, 17 de junio de 2009

El Trueque


Hoy un trovador bajó de su nube y me regalo la voz del sol. No había pestañado aún cuando la entera voluptuosidad de la luna misma se instalo entre él y yo. Extendió su figura esponjosa y sobre mis pies apoyo un espejo. Con la expresión más simple que conozco, enrasé mi cuerpo con el suelo y lo recosté en mi mano, pero cuando por fin me atreví a mirar en él, y antes de poder distinguir mi propia cara el Mundo en su total entereza se sacudió haciéndome saltar a su otro extremo.

Incorporando mi sorprendido cuerpo me descubrí en el Jardín Escondido. En el centro había una rosa con una sola espina, inclinada, regalada, lista para entregar su única arma y resignar su libertad arraigada.

Al tomarla, despertó un murmullo en mi cabeza. Era mi rival interior, mi voz de trueque, demonio manipulador.

Con la seguridad de quien siempre se sabe ganar, me preguntó que tenía para ofrecerle esta vez. Que miseria le iba a cambiar por esos momentos diarios de paz. Y sin sospecharlo, esa sería la última partida, nunca entendería porqué mis jugadas ya no eran solo mías.

“Tengo la voz del sol, el espejo de la luna, el jardín mas escondido de la Tierra y la ultima rosa salvaje desarmada; y te lo cambio todo por cosquillas en la cama.”

caminos




Pude encontrar que de dos caminos, uno no lo iba a elegir yo. La flecha torcida me mentía, y a cada paso giraba dormida, daba vueltas en mis ojos, mezclando colores, inventando direcciones. Y si ahora me agarras de la mano seguramente te siga, probablemente ni lo piense. Pero a veces tenes que saber que la ironía no está en lo que hago después, sino en mi compañía; porque frágil, dormida, poseída, nunca voy a ser la misma, y cuando me quieras mirar a los ojos siempre los vas a ver desmayados. Ya no me quedan colores para mostrarte, hagamos como quieras, pero lo que quiero yo siempre va a estar en mis frases. Entendí que los filos siempre fueron dos. Supe descubrir que a esos caminos solo le faltaban mis pies gastándolos.

viernes, 22 de mayo de 2009

FdM


Las flores de mentira posan desnudas en mi frente. Frías, gozan dormidas buscando sueños tapados con caminos. Roncan, gritan, cantan y vomitan. Buscan hacerme vaciar, disfrutan del placer de quebrar mi caminar. A veces jugaba con lagrimas, me conformaba con puertas cerradas, pronto fundiré mis palabras, y correré perdida por entre las rimas, jugare a hundirme en humo de calle, en palabras sin clase. Tu propia consciencia me sacude, me ata, me escupe, me roba coherencia. Tus flores de mentira se mueven cuando duermo, rozan mis manos y se acuestan entre mis sabanas, mojan la cama con fabulas, soplan verdades inventadas, me inducen mi falso despertar, me hacen sentirme llorar. Y por más que las atrape en mis manos quebradas y las escurra entre mis secretos, cada vez que me sientan sonreír, saldrán a vaciar de cada una de mis certezas la duda que las hace eternas.

lunes, 27 de abril de 2009

a veces


El acostado sobre la almohada, ella en la punta de la cama. Inmerso en su cara él le dijo que su boca era como una mariposa, ella como respuesta se mordió los labios. Le dijo que sus ojos brillaban cuando la miraba, y ella como respuesta puso una cerradura en sus parpados. Con calma y media sonrisa en la boca, levanto su cuerpo y estiro la mano. Con un dedo desato sus ojos y con la base de su mano relajo sus labios. Le dijo que la amaba, y finalmente ella se trago su pena autoflagelada, y cedió a ser adorada.